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Planeta Triatlón · 15 de mayo de 2026 · por Diego Rodríguez

Un everesting en una Brompton

Hay bicicletas que nacieron para subir puertos alpinos y bicicletas pensadas para cruzar la ciudad camino del trabajo. Y luego está el experimento que han llevado a cabo Brompton Bicycle y Everesting en Barcelona: completar un Everesting con una Brompton P Line MK2, una bicicleta plegable concebida,…

Un everesting en una Brompton

Hay bicicletas que nacieron para subir puertos alpinos y bicicletas pensadas para cruzar la ciudad camino del trabajo.

Y luego está el experimento que han llevado a cabo Brompton Bicycle y Everesting en Barcelona: completar un Everesting con una Brompton P Line MK2, una bicicleta plegable concebida, en teoría, para el entorno urbano y los desplazamientos cotidianos.

¿Qué es un Everesting?

El Everesting es uno de los formatos más duros y obsesivos del ciclismo de resistencia. La premisa es simple y cruel al mismo tiempo: repetir la misma subida una y otra vez hasta acumular 8.848 metros de desnivel positivo, la altura exacta del Everest.

Normalmente se asocia a bicicletas ligeras de carretera, puertos de montaña interminables y jornadas de sufrimiento extremo lejos del tráfico y los semáforos.

La propuesta presentada ahora por Brompton rompe precisamente con esa imagen. El escenario no ha sido un gran puerto alpino ni una carretera perdida en mitad de la nada, sino Montjuïc, en pleno corazón de Barcelona.

Y las bicicletas utilizadas no han sido modelos de competición tradicionales, sino las nuevas Brompton P Line MK2, diseñadas para moverse entre oficinas, estaciones y calles urbanas.

29 ascensiones a Montjuïc

Las encargadas de afrontar el reto han sido las ciclistas Esther Piquer y María Salvo, creadoras del podcast QOM.

Entre ambas completaron 29 ascensiones a Montjuïc en una sola jornada, recorriendo 157,5 kilómetros y acumulando los 8.848 metros de desnivel necesarios para validar el desafío. Cada una ascendió 4.444 metros tras casi diez horas de esfuerzo continuo.

El dato tiene algo de provocación deportiva. Porque el proyecto no busca únicamente demostrar que una bicicleta plegable puede soportar una carga extrema de kilómetros y desnivel.

Lo que intenta cuestionar es la idea tradicional del rendimiento ciclista, esa que asocia automáticamente la épica deportiva con escenarios remotos, bicicletas hiperespecializadas y experiencias reservadas a una minoría.

En este caso, el mensaje apunta justo hacia la dirección contraria. La ciudad también puede conv…

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